¡Qué viva la pizza!

¿A quién no le gusta la pizza? Este alimento es uno de los más gustados en todo el mundo, y aunque los dietistas recomienden que comer pizza puede atentar contra nuestro peso corporal, nadie se puede resistir ante un trozo de pizza calentito y crujiente. Pero, ¿cuánto sabes de este alimento tan gustado a nivel internacional y que quizá es uno de tus favoritos?

En primer lugar, se puede definir a la pizza como un pan plano horneado, cuya base normalmente es elaborada con harina de trigo, sal, agua y levadura. Casi siempre esta base es cubierta por salsa de tomate y otros ingredientes locales, entre ellos, el salami, los champiñones, tiras de cebolla, jamón, aceitunas, etc.

La pizza casi siempre se elabora de manera artesanal, aunque la industria alimentaria ha ido presentando desde los años cincuenta del pasado siglo versiones de este plato como un alimento confort en los supermercados.

La pizza es original de la cocina napolitana, Italia, y su popularidad ha hecho que en varias partes del mundo se cocine con diferentes ingredientes, lo que ha dado lugar a una gran diversidad. No obstante, hasta la actualidad la pizza napolitana es la única que cuenta con una denominación de origen propia de la Unión Europea: Especialidad Tradicional Garantizada (o STG, por sus siglas en italiano, cuyo significado es Specialità Tradizionale Garantita).

Como decía anteriormente, el origen de la pizza más común es la antigua Italia, donde se era costumbre hacer pan de forma circular y, luego del cocinado, cortarlo en porciones triangulares como mismo se hace hoy día con las pizzas. De aquí se deduce, pues, que el origen de la pizza se debe al agregado de ingredientes extras sobre este tipo de pan.

Los antiguos griegos cubrían el pan plano con aceite, hierbas aromáticas y queso. Los romanos, por su parte, desarrollaron la placenta, un pan plano untado con queso, miel y hojas de laurel.

La pizza moderna se desarrolló hacia el siglo XVII en la ciudad de Nápoles, región italiana donde están las primeras referencias documentales acerca de los orígenes de una especie de tarta con tomate. En 1889 se le agregó el queso.

Como dato curioso te cuento que se dice que en la época del rey Fernando I (1751-1825), la reina porhibió la pizza en la corte. Pero el rey, amante de la pizza, se disfrazaba de plebeyo para visitar a escondidas un barrio pobre de Nápoles donde se preparaba pizzas.

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